domingo, 17 de enero de 2016

La maldición de las sábanas

A nadie deseo
la muerte por sábanas frías

En las noches más oscuras
sin temperatura
sin nadie a tu lado
maldito porque nadie calienta tus sábanas

Sólo un corazón
cansado de llorar
convertido en un témpano
que decide ser más frío que la fría sábana

Nadie duerme en mi cama
por eso está fría
nadie me acompaña
y yo no soy nadie para calentarla

No hay comentarios:

Publicar un comentario