martes, 18 de julio de 2017

Tears in Rain

Alguien lloverá, por mucho que esconda sus nubes.
Por mucho que evite los calores para ascender,
por mucho que evite los días húmedos y grises.

Algún día lloverá, y se hará torrente de agua en pensamientos,
goteando sentimientos hasta estrellarlas contra el suelo
dejando de vivir en las nubes y posándose en la tierra.

Alguien lloverá y se deshará en rocío de la mañana,
en charcos de agua donde jueguen los niños,
y donde los borrachos esperen en las aceras.

Nunca se hizo tan duro volver a seguir el ciclo del agua, que para una persona que acaba de llover.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Había tardado en encontrarse, y ya deseaba perderse de nuevo...



Tenía un aire soñador en la mirada, de aquellas que levantaban sonrisas en las muecas malhumoradas de la gente. El pelo revuelto, despeinado, sin prisas y despreocupado, y rostro barbado por las curtidurías de una vida de experiencias. Parecía ser bastante feliz haciendo caso omiso de todos los consejos de su cabeza y apostando de lleno por su pobre corazón. Y así era, capaz de hacer amigos hasta en el infierno, sin nada en los bolsillos más que un puñado de sueños y promesas por cumplir.

No sabía si era juventud o mala suerte, su forma de ver el mundo. Parecía creer aún en las hadas, y en los ideales de caballería de antaño. Se sentía diferente al resto. Le gustaba alzar sus brazos al cielo en un día de tormenta, justo antes de romper a llover, y sentirse uno con la naturaleza. Le gustaba ser salvaje y malcriado en aquella perfecta sociedad. Gustaba pensar de sí mismo que era la excepción que conforma la regla.

Nunca se preocupaba por nada si no era por los demás, y desde siempre parecía condenado a sentirse un héroe trágico, marcado por el destino de un sino aciago. Pues a sus ojos no se le escapaban los matices de las antiguas magias que albergaba cada detalle, la magia de las palabras, la magia de contar historias. Y se emborrachaba de pasiones en medias tintas, poniendo todo su esfuerzo en ser él y en no morir, como morían los sueños allá donde iba.

Tenía un aire soñador en la mirada, de aquellas que levantan sonrisas, y sus labios esgrimían sus valores como un grito de guerra frente a la gente monótona y gris que se dedica a contemplar como pasa su vida, escondida en un caparazón. Desnudo en alma, vestía en carne un espíritu ardiente deseoso de libertad, quizá demasiado indomable, hasta para su propio cuerpo.

Quizá mucha gente recuerde sus cicatrices, quizá mucha otra sus gritos de guerra al viento, o sus aullidos a los ancestros. Quizá se recuerden sus promesas o sus silencios, o su relinchar sin freno. Pero ojalá, ojalá que alguien recuerde sus sueños, a menudo difuminados en el tiempo y entremezclados entre lágrimas y lluvia. Una lluvia que limpia las calles y los nuevos tiempos, desbrozando nuevos caminos por recorrer y explorar sobre el rocío temprano. Ojalá alguien recuerde sus sueños y tenga el valor para acompañarlo en alguna de sus locas cruzadas idealistas...

martes, 11 de abril de 2017

Hora de caminar...


Tener el valor de sobreponerse significa dejar la mochila a un lado para poder seguir caminando adelante. El peso de esa mochila será mucho más liviano al principio, pero luego no puedes volver a buscar todas aquellas cosas que dejaste, algunas simplemente no estarán.

Así que estate muy seguro que todo aquello de dejas atrás te arriesgas a perderlo para siempre.

Aposté todo a la carta equivocada, ¡ya es mala suerte! Y ahora toca volver a caminar, sin nada en los bolsillos. A la carretera otra vez...

viernes, 7 de abril de 2017

sábado, 25 de marzo de 2017

A Miguel Hernández, del 5º Regimiento

Vientos del Pueblo nos llevan
Vientos del Pueblo me arrastran
Cantando espero a la muerte
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas


jueves, 23 de marzo de 2017

More than a feeling...

Golpear con fuerza el cristal
como la tormenta golpea ahora mis versos
tiñéndolos de tinta de enero
con palabras de hielo y metal



Confundí mis héroes con fantasmas, y ahora sufro el precio.

Ya no puedo diferenciar vida y sueño, cielo e infierno.

Vivo sólo porque respiro y siento, pese a que a veces no pueda respirar del sentir que tengo dentro.

La vida sueña, y la muy cabrona me despierta justo en ese momento en el que no quieres despertar.

How I wish you were here.

lunes, 16 de enero de 2017

Si... (Rudyard Kipling)


Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor
todos la pierden y te echan la culpa;
si puedes confiar en tí mismo cuando los demás dudan de tí,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta su duda;
si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o siendo engañado por los que te rodean, no pagar con mentiras,
o siendo odiado no dar cabida al odio,
y no obstante no parecer demasiado bueno, ni hablar con demasiada sabiduria...
Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso (desastre)
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho:
tergiversada por bribones para hacer una trampa para los necios,
o contemplar destrozadas las cosas a las que habías dedicado tu vida
y agacharte y reconstruirlas con las herramientas desgastadas...
Si puedes hacer un hato con todos tus triunfos
y arriesgarlo todo de una vez a una sola carta,
y perder, y comenzar de nuevo por el principio
y no dejar de escapar nunca una palabra sobre tu pérdida;
y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos
a servirte en tu camino mucho después de que hayan perdido su fuerza,
excepto La Voluntad que les dice "!Continuad!".
Si puedes hablar con la multitud y perseverar en la virtud
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte,
si todos los hombres cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si puedes emplear el inexorable minuto
recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.

lunes, 9 de enero de 2017

Tu cuerpo

Quiero aprenderme toda la ortografía de tu cuerpo
detenerme en los puntos y en las metáforas
y besar con pasión cada coma y acento

Quiero aprenderme toda la geografía de tu cuerpo
y recorrer sus ciudades, barrios, mares y océanos
y visitar cada primavera todos tus pensamientos

Sabes bien que tu cuerpo es una vorágine
canción de las horas perdidas
la madrugada de un lunes por la tarde

Horas perdidas sin aprenderme tu nombre
que pasea libre por los cielos soñando
la canción de los pájaros que quieres enseñarme