Alguien lloverá, por mucho que esconda sus nubes.
Por mucho que evite los calores para ascender,
por mucho que evite los días húmedos y grises.
Algún día lloverá, y se hará torrente de agua en pensamientos,
goteando sentimientos hasta estrellarlas contra el suelo
dejando de vivir en las nubes y posándose en la tierra.
Alguien lloverá y se deshará en rocío de la mañana,
en charcos de agua donde jueguen los niños,
y donde los borrachos esperen en las aceras.
Nunca se hizo tan duro volver a seguir el ciclo del agua, que para una persona que acaba de llover.
martes, 18 de julio de 2017
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