Tengo la suerte de que en mi mundo
no elijo quien entra pero sí quién se queda.
Elegí que te quedaras, pero tú te fuiste.
Elegiré no quedarme nunca. No voy a ser el hombre de la vida de nadie.
Estoy demasiado ocupado siendo el hombre de mi propia vida.
Voy a dar a mi pueblo montañés la vida que merece.
No voy a reblar. Esfenderemos as tradizións.
Montañés. Maziello.
Una parte de mí ha muerto al fin y ahora soy realmente libre.
Devuélveme mi puto libro
quédate si quieres mi puto corazón
creo que se vivir sin él.
Es un corazón peludo, como el del brujo.

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